A qué edad un niño está capacitado para recibir, manejar y administrar dinero es una duda que comparten muchos padres. Además, cómo se le enseña lo que es el gasto, el ahorro, y otras nociones económicas básicas. Qué entienden y qué no. Qué métodos usar, cómo explicarlo.

Si bien con el comienzo de la escuela primaria (a los seis años) ya están en condiciones de hacer uso del billete y saben que sirve para comprar, a esa edad todavía no desarrollaron la habilidad de administrarlo.

Durante la niñez predomina la imitación de comportamientos y el juego interactivo, es por esto que especialistas en el tema, consideran que la mejor manera de aprender sobre el dinero es a través del juego y la guía del propio hogar.

Las adivinanzas, los cuentos temáticos y los juegos interactivos son ideales para empezar a entender. Observar a los padres planificar su economía sin hacer del dinero un tema tabú, es fundamental.

 

Aprender sobre el dinero a través del juego y la guía del propio hogar. 

"Los niños convivirán en su futuro con el dinero y muchas de las decisiones importantes que tomarán en su vida llevarán implícito el manejo del mismo. ¿Compro, alquilo? ¿Ahorro, me endeudo? ¿Genero recursos como emprendedor, como empleado? ¿Consumo unas cosas u otras?", planteó a Clarín  Juana León Álamo, experta en finanzas y directora de Aprender Cuenta, un proyecto educativo dirigido a enseñar educación financiera y emprendimiento a los niños.

"Uno de los aprendizajes más importantes para completar la educación financiera de los niños es desarrollar su carácter emprendedor. Los chicos, para conseguir sus objetivos y metas, necesitan ser autónomos, confiar en sus propias capacidades, en su creatividad para solventar dificultades, tener ideas y convertirlas en acciones", destacó Álamo.

Consejos prácticos para enseñarles a los niños a ahorrar

1. Hablar del dinero de manera natural

Es fundamental que en el día a día tratemos con los niños el tema del dinero sin convertirlo en algo tabú. Es un error pensar que es un ámbito que no les concierne todavía.

Es importante transmitirles el concepto del ahorro de forma positiva y motivadora. Hay que dejar de verlo como un sacrificio y empezar a entenderlo como el primer paso para conseguir nuestros objetivos, para comprarnos algo en el futuro que hoy no podemos, para vivir más tranquilos y felices porque tendremos un fondo de emergencia por si nos surgen imprevistos.

2. Destacar las ganancias pero mencionar también de las deudas

Es necesario que vean hacer una planificación financiera familiar, hablar de ahorro, de beneficios y momentos de bonanza económicos, pero también de deudas. Aprovechar cualquier ocasión para explicarles la importancia y el valor del dinero: comparando precios en el supermercado, revisando los extractos del banco, planificando una escapada familiar según nuestro presupuesto, etcétera.

Dar una pequeña cantidad de dinero a los niños puede ser una herramienta útil para el aprendizaje de manejar el dinero, la cantidad deberá ser determinada de acuerdo a los gastos que los padres estimen que tendrá el niño.

Darles dinero a los chicos para gastos personales es una de las primeras experiencias en el manejo de las finanzas personales. 

3. El pago o mensualidad

El pago podrá darse vinculándolo a alguna tarea especial que realice en el hogar y/o como un regalo.

Puede orientarse de diversas formas. Una parte para sus gustos, otra para los aportes en los que el niño participe (un regalito para algún amigo cuando llegue su cumpleaños), y la última, para ahorrar y conseguir aquel juguete que tanto desea. Pueden utilizar sobrecitos o alcancías para repartirla.

4. Establecer objetivos para el ahorro

Es fundamental ayudar a los niños a definir sus metas de ahorro y motivarlos a conseguirlas, ponerlas en un lugar visible para que ellos puedan verlas y no pierdan la ilusión.

La idea es que se traten de objetivos que les encanten y si son cosas que puedan usar varias veces mucho mejor. Así disfrutarán de su recompensa una y otra vez, porque se trata de que asocien el ahorro a algo bueno. Este logro ayudará a aumentar su autoestima.

Las primeras metas deben ser a corto plazo, entre 15-20 días para que sean fáciles de alcanzar, los chicos no se desanimen y disfruten de su recompensa rápidamente.

5. Elegir la cantidad de dinero que se destinará al ahorro

Ahora que ya saben lo que quieren, es el momento de fijar la cantidad que se destinará al ahorro. Hay que explicar a los niños que ahorrar no es lo que te sobra después de gastar.

Esta es una de las creencias erróneas que existen sobre el ahorro y que impide alcanzar un buen hábito. Debemos ayudarles a calcular cuánto dinero tiene que ahorrar para conseguir su objetivo y cuánto tiempo necesitará para ahorrarlo. 

El ahorro requiere constancia y disciplina por ello será más fácil para los niños destinar parte de su dinero a su objetivo de ahorro y parte, a consumir en su día a día. Es más divertido ahorrar si también pueden tener pequeños gastos mientras ahorran. Las alcancías si pueden ser frascos transparentes mejor, a los niños les motiva mucho ir viendo su dinero crecer.

El ejercicio de los 3 frascos: un ahorro efectivo y consciente

"Esta práctica, que puede implementarse con chicos desde los 5 años, consiste en tomar tres frascos y escribirles una palabra a cada uno: "Ahorro", "Disfrute" y "Donar", para fijar distintos objetivos", detalló a Clarín, la founder & ceo en GT Educación Financiera y docente en invertir Online, Gabriela Totaro.

Una vez que reciban el dinero decidirán qué parte del mismo va destinado a cada frasco. Lo mejor es que antes de gastar asignen una cantidad a su objetivo de ahorro. Primero ahorrar y después, gastar.

Frasco para el "Ahorro": de acuerdo a la edad, en este frasco estará asignado el tiempo para conseguir el objetivo. Los niños más pequeños pueden poner como plazo un par de meses para conseguir el juguete que quieran. En cambio, un adolescente de 15 años que quiere hacer un viaje, necesitará un plazo mayor.

Frasco para el "Disfrute": en este caso, el plazo será mucho más corto, una semana para los más chicos, y a un mes si son más grandes. Debe ser algo que quieran disfrutar en lo inmediato y que sientan la satisfacción por tenerlo.

Frasco para "Donar": este objetivo de ahorro los ayudará a ser conscientes y agradecidos del dinero que disponen para sus necesidades básicas. En este caso, un ejemplo, podría ser un chico que le gustan los animales y puede tener las posibilidad de contribuir con alguna ONG que se dedique a cuidar a mascotas que recuperan de la calle. 

Aprender jugando

Desde su página web, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) propone adivinanzas, cuentos y juegos interactivos preparados para que los más chicos empiecen a conocer sobre el uso del dinero.

Fuente: Diario Clarín